X
casa rural bierzo, Len, alquiler completo.
Cumbres Borrascosas. Casa turismos rural de alquiler. Bierzo, León. Actividades literarias. Encuentros. Contactos. Casas rurales románticas.
Bienvenidos a EL SABER SECRETO!

El gris, javier, Perez, novela, negra, policia, criminal. Nazismo y años 20. Ininsomnio y asesinato.
   Diccionario Real Academia
Introduzca un término:
   Principal
· Home
· AÑADIR ARTÍCULO
· Comparte tus experiencias
· Contactar
· Encuestas
· Enlaces
· Estadísticas
· LETRAS DE CANCIONES (10.000)
· Listado completo de material
· Listado de fichas
· Lo más leído
· Recomiéndanos
· SECCIONES
· Tu Cuenta
· Versión para imprimir
   Recursos

Selecciona en nuestra lista de recursos

Cumbres Borrascosas

v. 3.0 por Heathcliff

   Gente Online
Actualmente hay 11 invitados, 0 miembro(s) conectado(s).

Eres un usuario anónimo. Puedes registrarte aquí
Farmacias, farmacias de guardia, farmacias 24 horas, homeopatía, farmacias de noche, farmacias, especialidades, medicamentos, preservativos, higiene, alimetos niños Guarderías, ludotecas, escuelas infantiles, guarderias subvencionadas, libres, horarios, plazas, precio
   Visitas totales
Hemos recibido
1578985
impresiones desde septiembre 2007
Literalia. La web de libros y relatos

BUSCAR LIBROS EN ESTA WEB

Buscador de alojamientos baratos

pensiones, hostales, casas rurales baratas
Buscar pensión, hostal barato, hotel barato o casa rural barata por cualquier palabra (Por ejemplo animales, jacuzzi, nieve, nombre...):

EL SABER SECRETO: Refranes y saber popular

Buscar en este Tópico:   
[ Ir al Home | Selecciona un nuevo Tópico ]

 Prueba para saber si estás hechizado o te han echado mal de ojo.

Refranes y saber popularEsta prueba debe realizarse sólo cuando se sospecxha que alguien ha realizado un conjuro contra ti, o que estás hechizado pro alguna razón. Son necesarios: 1.- Dos botes de cristal de medio litro aprox., con tapadera. 2.- Dos fotografías tuyas, tamaño carnet 3.- Agua bendita (puede conseguirse en la pila de cualquier iglesia. Robarla tiene un coste espiritual y no debe hacerse a la ligera. Se trata del robo de un objeto sagrado.) 4.-Sal, prefriblemente gruesa. Se debe llenar uno de los botes de cristal con agua bendita y el otro con agua corriente, si es posible sin cloro, y una pizca de sal. Sería buena idea que marcaras los botes con una etiqueta para distinguirlos luego. Después, se mete una fotografía en cada bote y a continuación se cierran lo mejor posible. Hay que dejar los botess durante 10 días en un lugar seco, fresco y oscuro; por ejemplo el fondo de un armario que no utilices mucho, o en un rincón de la despensa con una tela por encima. Es muy importante que no les dé la luz en ningún caso. Al undécimo díaa, saca de nuevo los botes de donde los pusieras y saca de ellos las fotografías. Obsérvalas atentamente a plena luz del día, comparándolas la una con la otra. Si ambas imágenes están iguales y no se nota diferencia alguna entre una y otra, no corres peligr y puedes estar tranquilo: no estás ni hechizado, ni embrujado, ni nada parecido. En cambio, si la imagen de la foto que estaba en el agua bendita se ha borrado o desvanecido mucho más que la otra, alguien te ha hechizado, ya sea para bien o para mal. Para evitar desconfianzas químicas insistimos en que se use agua sin cloro, proque de lo contrario podría ser este agente químico el responsable de la diferencia.

Enviado por heathcliff el Thursday, 01 January a las 00:59:59 (998 Lecturas)
(Leer más... | Puntuación 0)

 Mapa del Paraíso

Refranes y saber popular
Antiguo mapa del Edén según algunas tradiciones y corrientes esotéricas
mapa del paraíso Enviado por heathcliff el Thursday, 01 January a las 00:59:59 (1662 Lecturas)
(Leer más... | Puntuación 0)

 astronomía. alquimia y saber popular

Refranes y saber popular Conveniamos en medir el tiempo de un modo u otro con el fin de que en nuestra vida diaria podamos realizar nuestras actividades socializadamente. En este sentido, tanto el tiempo como el espacio se consolidan como dos conceptos-pilares básicos de nuestra común existencia, de nuestro estar siendo en el discurrir de una vida limitada, ridículamente esporádica en el in-mensional marco astronómico del universo, donde las unidades espaciales y temporales sobrepasan cualquier pretensión de comprensibilidad.
     A su pesar, es consustancial al ser humano la necesidad de situarse a sí mismo en un espacio y un tiempo determinados, y de buscar referencias indicadoras que le ofrezcan ayuda en este intento. Coadyuvando a ello, el escenario de la bóveda celeste ha sido tradicionalmente el mejor referente para ensayar suputaciones tendentes al descubrimiento de unidades elementales espacio-temporales, de patrones de medida que permanezcan bondadosamente inalterables.

     Para las sociedades primitivas el Sol y la Luna debían (y deben) de ser referencias suficientes y bastantes cuya constante y eterna presencia les permitiera diferenciar el día de la noche, unos días o noches de otros días o noches, y, a lo sumo, llegar a conocer los momentos más propicios para la siembra o el cultivo de alimentos en tal o cual lunación o estación del año. La contemplación y observación detenida de las estrellas errantes (los planetas) y de las estrellas «fijas» implica ya un proceso de complejificación social hacia una civilización que podremos vanidosamente catalogar como más o menos avanzada con respecto a la nuestra. En absoluto puedo estar de acuerdo con quienes pretenden encontrar en la minuciosa laboriosidad de ciertos calendarios de la antigüedad, sean solares o lunares, una solución de necesidad de las propias sociedades agrícolas o agrícolo-ganaderas en las que pretendidamente surgieron aquellos. Ningún agricultor, ni de esta época ni de aquellas remotas, se ve en la necesidad de recurrir a conocimientos astronómicos tan precisos y exactos (o simplemente, tan elaborados) como se nos evidencian en muchos calendarios del pasado primitivo. Podría motivarse la discrepancia mencionando la importancia de la aparición de la estrella Sirio como indicador puntual de las inundaciones anuales del Nilo para los agricultores ribereños, pero fuera de este caso, por otra parte circunscrito su conocimiento a la casta sacerdotal egipcia, en nada beneficia a la cosecha de un agricultor el conocer con exactitud la duración del año solar, los períodos sinódicos de la Luna, ni muchísimo menos la precesión de los equinoccios. La astronomía es una ciencia que requiere de observaciones minuciosas y de gran precisión, que nace en la noche de los tiempos con un fin que en modo alguno podía ser simplemente el de trabajar la tierra.

     Se observa el cielo para medir el tiempo (o se observa el cielo y, a la vez, se mide el tiempo) y el espacio. Cuando un astro determinado se sitúa al observador en el mismo punto de mira en dos instantes diferenciados de tiempo tendremos una unidad de medida temporal. Se habrá completado un ciclo entre un inicio y un final de la observación particular. Nuestra propia palabra castellana, y también latina, «mensura» (=medida) proviene del latín «mensis» (=mes), que a su vez procede significativamente del vocablo griego mhnh (=luna).     El problema nace cuando se nos hace preciso dividir esa unidad más o menos grande de tiempo en unidades más pequeñas. La medida de tiempo más obvia y sencilla es sin duda la que separa el día de la noche. Cualquier observador profano será capaz de contar por días o por noches. Pero a partir de esta observación cargada de pura lógica fenomenológica, la división del día en horas, minutos y segundos es un asunto absolutamente arbitrario que fue pergeñado en la lejana civilización sumeria (que tengamos constancia), y que desde entonces ha debido de resultar tan atractiva a las civilizaciones que le han sucedido, que ha permanecido invariable hasta nuestros días. Aunque, si hemos de creer al Henoc de la versión eslava (17,2), «el Señor disolvió el eón a causa del hombre e hizo todas las criaturas por causa del mismo y dividió (el eón) en edades; luego de las edades hizo los años, de los años hizo los meses y de los meses los días, y a los días los agrupó en número de siete, y en estos fijó las horas, y las horas las subdividió en espacios menores [...]».
     Pero en efecto, al margen de estas consideraciones henoquianas, los sumerios «inventaron» un sistema de medición sexagesimal que incluso sobrevive contra viento y marea decimales en nuestros actuales relojes de pulsera para servir de testigos mudos de que aprendemos en nuestras escuelas, y utilizamos en nuestra vida diaria, las mismas unidades básicas de tiempo que se enseñaban en las escuelas de Uruk, Mari y Lagash. En la esfericidad de esos testigos horarios se plasma a su vez otra de las herencias recibidas de aquella primera gran civilización surgida de la nada aparente. Me refiero a la división del círculo en 360º, cifra ésta con la que establecemos el iniciático contacto en nuestras primeras clases de trigonometría, y que no es sino una extensión de la aplicación de un sistema sexagesimal que los sumerios mezclaban, curiosamente, también con el decimal.

La semana planetaria

     Pues bien, la siguiente medida de tiempo más cercana al día es la semana o sept-mane latina (siete mañanas, a decir de un primer acercamiento traductivo exento de mayores análisis), unidad temporal teóricamente arbitraria, utilizada por muchos pueblos desde la antigüedad, excepción hecha extrañamente de los griegos y de los antiguos latinos, y que, numerologías mágicas o divinas al margen, tiene su origen significativo en el número de los planetas «clásicos» conocidos desde tiempos remotos. Es notoria y manifiesta la asociación de los nombres de los días de la semana a los siete planetas. Así sucede en castellano y en todos los idiomas románicos, pero también entre los sajones, el antiguo egipto, y hasta en el calendario indio.

 
CUADRO 1

 
Planeta

Latín

Español

Inglés

Saturno

Saturni Dies

Sábado

Saturday

Sol

Solis Dies

Domingo

Sunday

Luna

Lunae Dies

Lunes

Monday

Marte

Martis Dies

Martes

Tuesday

Mercurio

Mercurii Dies

Miércoles

Wednesday

Júpiter

Iovis Dies

Jueves

Thursday

Venus

Veneris Dies

Viernes

Friday

 
     Y es que, en efecto, en la astronomía egipcia el orden de los planetas era, comenzando, al parecer, por Saturno, el siguiente: Saturno - Júpiter - Marte - Sol - Venus - Mercurio - Luna. Un orden éste que, como veremos más adelante, y contra toda apariencia, no tenía nada de aleatorio. Fue este también, en una progresión inversa, el orden que escogió Tolomeo para dividir las edades del hombre en 7 períodos gobernados por los 7 planetas:

Infancia: Luna

Niñez: Mercurio

Adolescencia: Venus

Juventud: Sol

Madurez: Marte

Vejez: Júpiter

Senectud: Saturno

     La sucesión de planetas (o de días de la semana), tal como la hemos descrito, no guarda relación alguna con el tamaño de cada uno de ellos, ni con su distancia orbital al sol, ni con su magnitud aparente, ni con su masa. La ordenación es mucho más sutil y de todo punto asombrosa. Pero vayamos por partes.

     Dividido el día en 24 horas, cada hora era consagrada en el antiguo Egipto a uno de los siete planetas, continuando cada hora según el orden arriba descrito; y el día entonces recibía el nombre del planeta al que se consagraba la primera hora. Si la primera hora del primer día de la semana se consagraba a Saturno, la primera hora del día siguiente se hacía al Sol, y a este día se le daba el nombre de este «planeta» (Solis Dies), al siguiente el de la Luna, etc., surgiendo así el orden de los días de la semana que conocemos.

 
CUADRO 2

 
Hora

Día 1

Día 2

Día 3

Día 4

Día 5

Día 6

Día 7


Saturno

Sol

Luna

Marte

Mercurio

Júpiter

Venus


Júpiter

Venus

Saturno

Sol

Luna

Marte

Mercurio


Marte

Mercurio

Júpiter

Venus

Saturno

Sol

Luna


Sol

Luna

Marte

Mercurio

Júpiter

Venus

Saturno


Venus

Saturno

Sol

Luna

Marte

Mercurio

Júpiter


Mercurio

Júpiter

Venus

Saturno

Sol

Luna

Marte


Luna

Marte

Mercurio

Júpiter

Venus

Saturno

Sol


Saturno

Sol

Luna

Marte

Mercurio

Júpiter

Venus


Júpiter

Venus

Saturno

Sol

Luna

Marte

Mercurio

10ª

Marte

Mercurio

Júpiter

Venus

Saturno

Sol

Luna

11ª

Sol

Luna

Marte

Mercurio

Júpiter

Venus

Saturno

12ª

Venus

Saturno

Sol

Luna

Marte

Mercurio

Júpiter

13ª

Mercurio

Júpiter

Venus

Saturno

Sol

Luna

Marte

14ª

Luna

Marte

Mercurio

Júpiter

Venus

Saturno

Sol

15ª

Saturno

Sol

Luna

Marte

Mercurio

Júpiter

Venus

16ª

Júpiter

Venus

Saturno

Sol

Luna

Marte

Mercurio

17ª

Marte

Mercurio

Júpiter

Venus

Saturno

Sol

Luna

18ª

Sol

Luna

Marte

Mercurio

Júpiter

Venus

Saturno

19ª

Venus

Saturno

Sol

Luna

Marte

Mercurio

Júpiter

20ª

Mercurio

Júpiter

Venus

Saturno

Sol

Luna

Marte

21ª

Luna

Marte

Mercurio

Júpiter

Venus

Saturno

Sol

22ª

Saturno

Sol

Luna

Marte

Mercurio

Júpiter

Venus

23ª

Júpiter

Venus

Saturno

Sol

Luna

Marte

Mercurio

24ª

Marte

Mercurio

Júpiter

Venus

Saturno

Sol

Luna

 
Cada planeta, en otro orden de esquema, presidía una serie de horas a lo largo de los distintos días de la semana:

 
CUADRO 3

 
Planetas

Día Primero

Día Segundo

Día Tercero

Día Cuarto

Día Quinto

Día Sexto

Día Séptimo

Saturno

1

8

15

22

5

12

19

2

9

16

23

6

13

20

3

10

17

24

7

14

21

4

11

18

Júpiter

2

9

16

23

6

13

20

3

10

17

24

7

14

21

4

11

18

1

8

15

22

5

12

19

Marte

3

10

17

24

7

14

21

4

11

18

1

8

15

22

5

12

19

2

9

16

23

6

13

20

Sol

4

11

18

1

8

15

22

5

12

19

2

9

16

23

6

13

20

3

10

17

24

7

14

21

Venus

5

12

19

2

9

16

23

6

13

20

3

10

17

24

7

14

21

4

11

18

1

8

15

22

Mercurio

6

13

20

3

10

17

24

7

14

21

4

11

18

1

8

15

22

5

12

19

2

9

16

23

Luna

7

14

21

4

11

18

1

8

15

22

5

12

19

2

9

16

23

6

13

20

3

10

17

24

 
     ¿Habremos de deducir de ello que el pueblo egipcio, y el romano más adelante, reflejaban en cada hora del día una actitud devota hacia sus dioses? Seguramente era así. Pero quizá recelemos que algo más se pueda esconder tras la pretensión creadora de los ideadores menos «vulgares» o «populares» de estos cronogramas.

     Cuando menos, no deja de ser curioso el que los alquimistas de la Edad Media retomaran semejante tradición, pretendiendo además hacerla derivar de antiguas enseñanzas hebreas, muy especialmente de la figura del rey Salomón, cristianizando o judaizando, por lo demás, en espíritus angélicos los antiguos dioses paganos, adornando el contenido del mensaje con esperpénticos grimorios o formulaciones mágicas, y ridículas invocaciones a invisibles compresencias espirituales.

     Ahora bien, ya se trate en este caso de consagraciones angélicas o arcangélicas de las celestiales esferas, los planetas a los que estas figuras se asocian siguen siendo los mismos, y aún conservan la misma ordenación «arbitraria» heredada. Idéntico cuadro encontramos en el opúsculo del abate Trithemio de Spanheim, «El arte de invocar espíritus en los cristales», con las horas consagradas en este caso a los ángeles Miguel, Anael, Rafael, Gabriel, Casiel, Saquiel y Samael. O en las Clavículas del Rey Salomón, por poner otro ejemplo, en donde se altera con respecto a este arquetipo el orden sucesivo angélico según este esquema: Miguel, Gabriel, Casiel, Saquiel, Samael, Anael y Rafael.

 
Los metales «planetarios»

     Son precisamente los alquimistas los que dan a conocer lo que, según ellos, proviene de fuentes mucho más antiguas, y es la asociación de cada uno de los siete planetas a un metal particular. Eso sí, todos ellos parecen estar de acuerdo en la especificidad de los emparejamientos metalúrgico-planetarios, de modo que las correspondencias serían las siguientes:

 
CUADRO 4

 
Saturno

Júpiter

Marte

Sol

Venus

Mercurio

Luna

Plomo

Estaño

Hierro

Oro

Cobre

Mercurio

Plata

 
     Escribe al respecto Benito Jerónimo Feijoo (1676-1764) [http://www.filosofia.org/bjf/bjfc142.htm ]: «Ultimamente, los infatuados Alquimistas, o por lo menos algunos de ellos, han soñado que las Fábulas de que hablamos, contienen enigmáticamente la doctrina de la Piedra Filosofal; esto es, enseñan en tono misterioso todas las operaciones, con que se arriva al dichoso término de la transmutación de otros metales en oro. Acaso los ocasionó esa necia aprehensión, el hallar en el idioma de su Arte, aplicados a los siete metales en que trabajan, los nombres de siete Deidades principales del Gentilismo, que son los mismos de los siete Planetas; como si la aplicación de estos nombres a los metales no fuese posterior muchos siglos a su imposición sobre Planetas, y Deidades. Los primeros Alquimistas, que los impusieron a los metales, no tuvieron otro motivo, que el mismo que los indujo a usar en todos los materiales, operaciones, y efectos de su Arte, de voces extrañas, dejadas las comunes, y recibidas, ya para esconder sus pretendidos secretos, ya para captar el respeto, y admiración del Vulgo con la misteriosa magnificencia del estilo; coadyuvando a este designio, en cuanto a la aplicación de los nombres de los Planetas a los metales, hallar en el oro, y en la plata cierta representación del color, brillantez, y hermosura del Sol, y la Luna. Este Sistema es, no sólo en el complejo, mas en todas, y cualquiera de sus partes, desnudo de todo fundamento; y que no se debe impugnar sino con el desprecio, como todas las demás producciones de la imaginación de los Alquimistas».

     Al parecer, pues, no tenemos ninguna prueba documental antigua que nos persuada de que la asociación de esos metales con los siete planetas conocidos es una simple invención medieval propiciada por los alquimistas. Por otro lado, tampoco hallamos ningún sentido de trascendencia cognoscitiva en semejantes correspondencias.

     Sin embargo, veamos cómo en este caso (y en otros muchos, sin duda), la etimología se va a mostrar como una herramienta cargada de cientificidad que obviará la necesidad de probar documentadamente la no tan «despreciable» pretensión alquimista.

 
Digresión etimológica

     En latín, la palabra que designa al Sol es «Solis». La palabra «oro» se traduce en el idioma de Augusto por «aurum». Nada, en efecto, nos induce a pensar en un parentesco entre ambos vocablos, ni siquiera en un origen común. Porque no lo tienen. Ahora bien, la palabra también latina «aurora», que se traduce como alba, alborada, primera luz del día, sí está emparentada inequívocamente con «aurum», y en ella hallamos una primera significación indirecta que hace referencia al Sol, al astro del día por excelencia. Pero también la palabra «auriga» (de aureoe y ago), e.d., cochero, carretero, conductor del «carro», piloto, hace referencia primitivamente al carro del Sol, el mismo sobre el que montaba Faetón con el permiso de Apolo, y por el que, no pudiendo controlarlo, causó estragos en la tierra y en el cielo, a decir del mito.

     Ambos ejemplos resultan bastante clarificadores, pero no tan significativos como las palabras latinas «apricatio», «aprico», «apricor», «apricum», «apricus» e incluso «aprilis» (el mes de abril). La raíz es la misma en todas ellas, y designa indudablemente, y contra todo pronóstico (ya hemos visto la significación de la palabra solis), al Sol. Analicemos la traducción que da el diccionario de ellas:

Apricatio: exposición al sol, permanencia bajo los rayos del sol.
Aprico: calentar por medio del sol (de aquí procede el vocablo castellano «abrigo»).

calentar por medio del (de aquí procede el vocablo castellano «abrigo»).
Apricor: calentarse al sol, estar al sol.

calentarse al , estar al .
Apricum: lugar abrigado, soleado || día, claridad del día.

lugar abrigado, || día, claridad del día.
Apricus (según el Diccionario Latino-Español de la Editorial Ramón Sopena, palabra de origen incierto): expuesto al sol, que está al aire libre, despejado || rebosante de sol, claro, puro || caliente, tibio || viento del Mediodía.

(según el Diccionario Latino-Español de la Editorial Ramón Sopena, )expuesto al , que está al aire libre, despejado || rebosante de , claro, puro || caliente, tibio || viento del Mediodía.
Africus: el ábrego [viento del SO].

el ábrego [viento del SO].Aprilis: mes de Abril (por una sencilla regla de tres, «abril» no significa otra cosa que «mes del sol».
     Perfecto. Pero –la pregunta surge espontánea– ¿tiene todo esto algo que ver con el oro? Sin duda que sí, porque la raíz significativa de esos latinismos, APRIS (= Sol) no es sino la misma palabra AURIS (= oro), modificada a través de un natural proceso idiomático nada violento con las reglas evolutivas lingüísticas (AURIS - AVRIS - AFRIS/APRIS - ABRIS), proceso que siguió evolucionando posteriormente dando lugar, mediante divergentes transformaciones, a palabras como abrigo o abril en castellano, abri, abriter o avril en francés, april en inglés, etc.

     A propósito del mes de abril, en un artículo de prensa aparecido en El Correo Español - El Pueblo Vasco el día 31 de diciembre de 1999 («Las trampas del calendario»), se dice sobre el mismo: «No hay acuerdo sobre la procedencia de su nombre. Se ha asociado con las palabras latinas aperire (abrir) y aper (jabalí), pero también con la griega afril (espuma), que hace referencia al nacimiento de Venus, Afrodita, diosa de la naturaleza y protectora de huertos y jardines».
     Creo que mi explicación resulta a todas luces mucho más reveladora, teniendo en cuenta que de tal paralelismo idiomático fueron ya conscientes anteriormente otros autores. El gran manipulador del lenguaje Nostradamus fue uno de ellos, pero no lo manifestó abiertamente al objeto de disfrazar ciertas significaciones que, haciendo ascos al empirismo, intuyo de trascendencia. Sin embargo, utilizando otras palabras bien diáfanas, Juan Manuel Igartua S.J., en su libro El enigma de la profecía de S. Malaquías sobre los Papas, publicado por Ediciones Acervo, Barcelona, 1976, pág. 429, dice –en lo que nos interesa– lo siguiente, refiriéndose al lema número 51:

«Corona veli aurei» = «La corona del velo de oro». Martín V (1417-31).

«De la familia Colonna, Cardenal Diácono de S. Jorge junto al Velo de oro (Velabrum)» (Chacón). El dato de la familia Colonna es aducido porque en su escudo figura una columna (colonna) y sobre ella «una corona». En cuanto al título cardenalicio de S. Jorge «Ad Velabrum», es aducido por la transición «Velum-aureum» de «velabrum» transición «Velum-aureum» de «velabrum». Velabrum es un barrio de la Roma antigua, lugar de mercados de comestibles para los romanos, y parece provenir del «Velarium», el gran velo que cubría el circo para protegerlo entero del sol (Forcellini).

     La identificación, por tanto, del oro con el sol era tan sólida en el idioma latino, que, más allá de sutiles o poéticas comparaciones de belleza contemplativa, dio lugar, a través de un largo proceso lingüístico, a la creación de palabras nuevas (como auriga o aprilis) con una significación completamente alejada de su connotación originaria. Por lo que –cuando menos en lo que al Sol se refiere– deberíamos quitar la razón al infatuado Feijoo, y concluir que no fueron los denostados alquimistas los inventores de semejante asociación. Por el contrario, siquiera los latinos –y, por cuanto las transformaciones idiomáticas se desarrollan lenta y progresivamente a impulsos de los siglos, habremos de decir los antiguos latinos–, comenzaron ya a urdir la pretendida superchería.

     Podríamos continuar hacia atrás en el tiempo, y analizar, por ejemplo, los orígenes de la palabra griega hlioV (Sol), y la aparentemente absurda traducción de hlektron (elektron), a decir del diccionario, por ámbar amarillo o «electro, aleación de oro y plata», de donde proviene el electrum latino (metal compuesto de 4 partes de oro y una de plata || bola de ámbar [que las matronas romanas llevaban en la mano durante el verano]), y suscitar asimismo las sospechas filológicas de que también la Luna y la plata convergieron significantemente en tiempos mucho más antiguos que el medievo. Pero me extendería demasiado para los fines de este artículo.  
La Tabla periódica

     Baste por el momento decir que creo, con suficiente convicción parcialmente demostrada, que, por la razón que fuera (no, desde luego, poética), hubo desde antiguo una tradición que asociaba a los siete planetas conocidos siete metales bien definidos. Metales que, lógicamente, forman parte de nuestra Tabla Periódica de los Elementos, es decir, de la sucesión de los elementos existentes en la naturaleza en función de su composición electrónica; con otras palabras: de las unidades básicas (elementales) espaciales de que está compuesta la materia. Y echando una ojeada a esta Tabla que sólo los escolares de este siglo agonizante hemos podido estudiar, hallamos la siguiente distribución atómica de aquellos metales, ordenados según la sucesión planetaria que ya nos resulta familiar:

 
CUADRO 5

 
Metal

Nº At.

Planeta

Plomo

82

(Saturno)

Estaño

50

(Júpiter

Hierro

26

(Marte)

Oro

79

(Sol)

Cobre

29

(Venus)

Mercurio

80

(Mercurio)

Plata

47

(Luna)

 
Contínúa en "leer más"



Enviado por heathcliff el Thursday, 01 January a las 00:59:59 (1252 Lecturas)
(Leer más... | 83396 bytes más | Puntuación 0)

 no de plata sino de barro

Refranes y saber popular no de plata sino de barro

Enviado por heathcliff el Wednesday, 31 December a las 20:58:58 (480 Lecturas)
(Leer más... | 1119 bytes más | Puntuación 0)

 mucho ruido y pocas nueces

Refranes y saber popular mucho ruido y pocas nueces

Enviado por heathcliff el Wednesday, 31 December a las 20:58:58 (498 Lecturas)
(Leer más... | 1120 bytes más | Puntuación 0)

 Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra!

Refranes y saber popular Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra!

Enviado por heathcliff el Wednesday, 31 December a las 20:58:58 (479 Lecturas)
(Leer más... | 1159 bytes más | Puntuación 0)

 Zurrón de mendigo nunca bien henchido

Refranes y saber popular Zurrón de mendigo nunca bien henchido

Enviado por heathcliff el Wednesday, 31 December a las 20:58:58 (415 Lecturas)
(Leer más... | 1131 bytes más | Puntuación 0)

 Zurdos y cojos, denme en los ojos

Refranes y saber popular Zurdos y cojos, denme en los ojos

Enviado por heathcliff el Wednesday, 31 December a las 20:58:58 (518 Lecturas)
(Leer más... | 1127 bytes más | Puntuación 0)

 Zurcir bien es más que tejer

Refranes y saber popular Zurcir bien es más que tejer

Enviado por heathcliff el Wednesday, 31 December a las 20:58:58 (784 Lecturas)
(Leer más... | 1122 bytes más | Puntuación 0)

 Zurciendo y remendando, vamos tirando

Refranes y saber popular Zurciendo y remendando, vamos tirando

Enviado por heathcliff el Wednesday, 31 December a las 20:58:58 (433 Lecturas)
(Leer más... | 1131 bytes más | Puntuación 0)


hostales, pensiones, casas rurales baratas. Alojamientos baratos en toda España
   Encuesta
¿Crees que el sueño es un estado de especial sensibilidad?

Es simplemente otro plano
Se trata de un proceso fisiológico y nada m
Se activan mecanismos apagados en la vigilia
Es la puerta al contacto con otras dimensiones
Es la ocasión de repasar lo que no vimos
Muestra la verdad sin inhibiciones culturales



Resultados
Encuestas

votos 46
   CONECTAR
Nickname

Contraseña

¿Todavía no tienes una cuenta? Puedes crearte una. Como usuario registrado tendrás ventajas como seleccionar la apariencia de la página, configurar los comentarios y enviar los comentarios con tu nombre.
   DOCUMENTO DEL DÍA
Hoy aún no hay una Gran Historia.
Alquiler dest coches,alquiler dest furgonetas. Coches baratos, maquinaria, alquiler, empresas de alquiler de vehculos. medicos especialistas, cirugía plástica, ciruga estética, dentistas, ginecólogos, otorrinos, traumatólogos. Especialidades médicas, medicina privada, privado, consultorios. Residencias de ancianos,asistidos,útiles, tercerda edad, residencias de mayores, residencia, comodidad,atención y descanso. Geriátricos en toda España.Servicios para personas mayores Más de 5000 residencias -centros de día -Asistencia a domicilio.-Balnearios Y mucho más
   DOCUMENTOS ANTERIORES
Domingo, 09 marzo
· El hombre es fuego y la mujer estopa, y llega el diablo y sopla
· El hombre y el oso, cuanto más feo más hermoso
· El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va
· El infierno está empedrado de buenas intenciones
· El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos
· El joven armado y el viejo arrugado
· El levante las mueve y el poniente las llueve
· El lobo, harto de carne, métese a fraile
· El mandar no admite par
· El mejor escribano echa un borrón
· El muerto es del mar cuando la tierra lejos está
· El ojo del amo engorda el caballo
· El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo
· El perro viejo, si ladra, da consejo
· El puro y la mujer , acertar y no escoger
· El dinero del mezquino anda dos veces el camino
· El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco
· El corazón no habla, mas adivina aunque calla
· El día en que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo
· El buey suelto bien se lame
· El burro cayendo y el amo perdiendo los dos se van entendiendo
· El can en agosto, a su amo, vuelve el rostro
· El canal del Manzanares pocos barcos saca a mares
· El capitan verdadero embarca el primero y desembarca el postrero
· El catalán de las piedras hace pan
· El cebo es el que engaña, que no la caña
· El comer y el rascar, solo es empezar
· El buey no es de donde nace, sino de donde pace
· El aragonés fino después de comer tiene frío
· El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso
· El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados
· El bien viene andando, pero el mal volando
· El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son
· El buen mosto sale al rostro
· El buen paño en el arca se vende
· El buey lerdo bebe el agua turbia
· El amor es un estímulo que entra rapidamente por los sentidos y se desvanece le
· El amor y el vino sacan al hombre de tino
· El agua de San Juan quita aceite, vino y pan
· El agua fresca se bebe en jarro,
· El amo imprudente hace al mozo negligente
· Educación y pesetas, educación completa
· Ejemplo (El) es el idioma más persuasivo
· Ejercicio (El) hace maestro al novicio
· El año que es de leche, hasta los machos la dan
· Echeme ese trompo en l'uña
· Edad (La) primero que la belleza
· Echeme a dormir y espulgome el perro, no la cabeza sino el esquero
· Echate a enfermar y verás quien te quiere bien o quien te quiere mal
· Echele leche al sapo, antes que él se la eche
· Dura el nombre más que el hombre
· Dádiva de ruín a su dueño parece
· Dárselas de mucho café con leche
· EL que de joven no trabaja de viejo duerme en la paja
· Ea, que hago barato: lo que vale tres, lo doy por cuatro!
· Ea, sus!, y traguea el avestruz
· Echa cuentas, y te saldrán rosarios
· Echa la piedra y esconde la mano
· Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale
· Echale guindas a la tarasca y verás como las masca
· Echale un galgo!
· Echando a perder se aprende
· Echando mucho aceite en la sartén, cualquiera fríe bien
· Echar a andar la bola
· Echar a uno la pulga detrás de la oreja
· Echar a volar una cosa
· Echar aceite a la lámpara
· Echar agua en el mar
· Echar con cajas destempladas
· Echar el carro antes que los bueyes
· Echar la soga tras el caldero
· Echar las campanas al vuelo
· Echar las cuentas sin la huéspeda
· Echar leña al fuego
· Echar margaritas a los puercos
· Echar por la calle de en medio
· Echar sapos y culebras por la boca
· Echar todo a doce, aunque nunca se venda
· Echar una albarda a uno
· Echar vino nuevo en odres viejos
· Echarle ayudas a un muerto
· Echarle la capa al toro
· Echarse a alguien al bolsillo
· Echarse con las petacas
· Echarse la soga al cuello
· Echarse todo a las espaldas
· Echarse una cana al aire
· Echarse uno al agua
· Echarse uno tapas y medias suelas
· Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre
· Dos no discuten si uno no quiere
· Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escriban
· Dos es compañia, tres multitud
· Donde el corazón se inclina, el pie camina
· Donde hay confianza da asco
· Donde hay patrón, no manda marinero
· Donde no hay harina, todo es mohína
· Donde se cree que hay tocinos, no hay estacas
· Donde tengas la olla no metas la polla
· Dos anndares tiene el dinero, viene deespacio y se va ligero
· Do tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento
· Don sin Din, gilipollas en latín
· Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van
· Dios aprieta, pero no ahoga
· Dios ayuda a los que se ayudan
· Dios castiga y no da voces
· Dios da barbas al que no tiene quijada
· Dios da habas al que no tiene quijadas
· Dios da nueces a quien no sabe cascarlas
· Dios escribe derecho por renglones torcidos
· Dios escribe recto con renglones torcidos
· Dios le da pan al que no tiene dientes
· Dios los cria y ellos se juntan
· Dios me dé contienda con quien me entienda
· Dios me guarde de mis amigos que de mis enemigos ya me cuido yo
· Dios me libre de una manía aunque sea de Misa
· Dios nos libre de sufrir todo lo que le cuerpo puede soportar
· Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño (Del vino nuevo, echa un trago
· Do se saca y no se pon, pronto se le ve el hondón
· Dicen y dirán que la pega no es gavilán
· Dificulto que el chancho chifle
· Diga mi vecina, y tenga mi costal harina
· Digan lo que digan los pelos del culo abrigan
· Digan lo que digan, los pelos del culo abrigan
· Dilatar la cura y pedir para la untura
· Dime con quién andas y te diré quién eres
· Dime con quien andas y si esta buena me la mandas
· Dime de que presumes, y te dire de que careces
· Después de comer, ni un sobre has de leer
· Después de perdido el barco todos son pilotos
· Después de que baile bien aunque sea fea
· Después del gusto, que venga el susto
· Del dicho al hecho hay un gran trecho
· Del jefe y del mulo cuanto más lejos más seguro
· Del mal, el menos
· Del plato a la boca se cae la sopa
· Del que tiene dinero suenan bien hasta los pedos
· Del viejo el consejo
· Delfines que mucho saltan, viento traen y calma espantan
· Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar
· Desde que se inventó el soplar, se acabó el quemar
· Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa
· Desnudo nací, desnudo me hallo, ni pierdo ni gano
· Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa mas que el hacerlas
· Decir y hacer dos cosas suelen ser
· Deja que el buey mee que descansa
· Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido
· Del árbol caído todos hacen leña
· Del agua mansa me libre Dios, que de la turbia me libro yo
· Del agua vertida, nunca toda recogida

Artículos Viejos



Esta web es una actividad patrocinada por Cumbres Borrascosas, Brañuelas, León.

El objetivo de esta web es construir un gran recurso cultural accesible para todos. Procuramos respetar los derechos de autor, y rogamos a quien vea algún material que no debería estar aquí que nos informe de ello.


Nuestros fines son meramente culturales y en ningún caso albergamos pretensiones científicas.

Rogamos a los usuarios que citen las fuentes cuando aporten materiales externos.

Se permite copiar cualquier texto de esta web, simplemente citando la fuente.


No obstante, todos los textos son propiedad de sus autores.



Copyright © 2005 by Francisco Burzi. This is free software, and you may redistribute it under the GPL license. This software comes with absolutely no warranty. El texto original de los créditos ha sido modificado sólo por razones de seguridad. Apoyamos sin reservas al autor y la creación de software libre
Página Generada en: 2.75 Segundos